La angustia es parecida al miedo. La diferencia es que mientras el miedo siempre tiene que ver con algo externo a lo que le tememos, la angustia es un estado interno que no se relaciona con nada objetivo. La misma irrumpe, nos invade y se manifiesta a través de nuestro ser con una gran sensación de vacío. Muchas veces intentamos buscar la solución en el afuera, haciendo ciertas cosas, que en el mejor de los casos , solo tienden a oficiar de "parche" a esa angustia tapandola. La única manera de poder superar la angustia es atravesarla, con lo doloroso que conlleva esa tarea. Y para ello el paciente debe estar verdaderamente dispuesto a introducirse en su subjetividad.
Soy una profesional responsable y comprometida con mi profesión y con las personas que deciden pedir ayuda terapéutica para lograr atravesar el sufrimiento y la angustia que los invade. Desde mi actitud de escucha, contención y respeto, propicio que se de un encuentro facilitador para una tarea tan delicada y sufriente de quien solicita tratamiento. Así intentaremos juntos poder transformar el malestar actual en una realidad mas saludable.